
Cuando era niña tuve excelentes maestras, pero también tenía maestros que nos pegaban con una regla (llamada chocolate), otra a los que no se sabían las tablas los pasaba para que los piñizcara cada uno de los compañeros, sin embargo la imagen de respeto siempre la llevo presente.
Uno de los sueños era ser aeromoza, secretaria, maestra, y ingeniero civil, y opte por la última.
Al estar en la licenciatura veía a mis maestros y los admiraba, ya que tenían dos trabajos, el ser docentes y su profesión. Pensaba quisiera ser como ellos tener que enseñar mis conocimientos ya puestos en práctica.
Al realizar mi servicio social me ponen como responsable del laboratorio de terracerías, el contacto con mis compañeros y alumnos de otros grupos era diferente, yo me sentía diferente. Posteriormente me dijeron que si quería ser ayudante del laboratorista mis conocimientos los percibí que crecían con la teoría y la práctica y fue como me empezó a gustar impartir clases.
Salí de la universidad y tuve la oportunidad de trabajar fuera del Distrito Federal que era también uno de mis sueños salir y conocer el país. Estuve así por más de 10 años, luego me caso y tengo a mis hijos y se me complico demasiado, porque la responsabilidad ahora era con mis hijos.
Un tiempo estuve viendo opciones como trabajar medio tiempo, y un amigo me invito a dar clases a nivel licenciatura 2 años en Hidalgo, posteriormente nos invitan a trabajar a Cancún y en ese tiempo estaba por inaugurarse el plantel CECYTE Leona Vicario, y ahí continúe, pero a nivel preparatoria, al principio se me dificulto entender a los adolescentes y al sistema.
Empezamos con el método tradicional los jóvenes se comportaban con respeto, su enseñanza- aprendizaje era de acuerdo a ese momento, posteriormente hubo el cambio al constructivismo ya que la reforma así lo marcaba, ahí empezó la confrontación interna mía porque yo estudie el sistema tradicionalista, entonces el método pedagógico nuevo era difícil, al inicio perdí el control del grupo. Tuve que diseñar estrategias para que los alumnos trabajaran en equipo.
Con el tiempo fui entendiendo que el aprendizaje se construía a base de vivencias y de mayor interacción grupal y con el medio. Para la institución no fue fácil porque de tenernos sometidos a una estricta vigilancia, pasó a darle más libertad al docente y que por lo menos saliera del salón a medir la cancha, etc.
El tener contacto con las teorías filosóficas, pedagógicas y las TIC me ha cambiado mi forma de ver la docencia desde otro punto de vista, además tengo en casa adolescentes. La educación tiene sus evoluciones también y los cambios tienen cosas malas que se tienen que ir puliendo, pero también más buenas y sobre eso tenemos que trabajar, y no juzgar si no ir construyendo, porque nuestra tarea es de guiar no de cambiar radicalmente al alumnado, por que el trae su propio estilo de vida por vario años.
Uno de los sueños era ser aeromoza, secretaria, maestra, y ingeniero civil, y opte por la última.
Al estar en la licenciatura veía a mis maestros y los admiraba, ya que tenían dos trabajos, el ser docentes y su profesión. Pensaba quisiera ser como ellos tener que enseñar mis conocimientos ya puestos en práctica.
Al realizar mi servicio social me ponen como responsable del laboratorio de terracerías, el contacto con mis compañeros y alumnos de otros grupos era diferente, yo me sentía diferente. Posteriormente me dijeron que si quería ser ayudante del laboratorista mis conocimientos los percibí que crecían con la teoría y la práctica y fue como me empezó a gustar impartir clases.
Salí de la universidad y tuve la oportunidad de trabajar fuera del Distrito Federal que era también uno de mis sueños salir y conocer el país. Estuve así por más de 10 años, luego me caso y tengo a mis hijos y se me complico demasiado, porque la responsabilidad ahora era con mis hijos.
Un tiempo estuve viendo opciones como trabajar medio tiempo, y un amigo me invito a dar clases a nivel licenciatura 2 años en Hidalgo, posteriormente nos invitan a trabajar a Cancún y en ese tiempo estaba por inaugurarse el plantel CECYTE Leona Vicario, y ahí continúe, pero a nivel preparatoria, al principio se me dificulto entender a los adolescentes y al sistema.
Empezamos con el método tradicional los jóvenes se comportaban con respeto, su enseñanza- aprendizaje era de acuerdo a ese momento, posteriormente hubo el cambio al constructivismo ya que la reforma así lo marcaba, ahí empezó la confrontación interna mía porque yo estudie el sistema tradicionalista, entonces el método pedagógico nuevo era difícil, al inicio perdí el control del grupo. Tuve que diseñar estrategias para que los alumnos trabajaran en equipo.
Con el tiempo fui entendiendo que el aprendizaje se construía a base de vivencias y de mayor interacción grupal y con el medio. Para la institución no fue fácil porque de tenernos sometidos a una estricta vigilancia, pasó a darle más libertad al docente y que por lo menos saliera del salón a medir la cancha, etc.
El tener contacto con las teorías filosóficas, pedagógicas y las TIC me ha cambiado mi forma de ver la docencia desde otro punto de vista, además tengo en casa adolescentes. La educación tiene sus evoluciones también y los cambios tienen cosas malas que se tienen que ir puliendo, pero también más buenas y sobre eso tenemos que trabajar, y no juzgar si no ir construyendo, porque nuestra tarea es de guiar no de cambiar radicalmente al alumnado, por que el trae su propio estilo de vida por vario años.